Trabajo científico sobre el tema: Teoría de los neurotransmisores humorales.
Teoría Hormonal-Neurotransmisora: Principios básicos en el control de hormonas y neurotransmisores. Potencialidades para el entendimiento y mejora del rendimiento y diagnóstico hormonal.
Resumen.
La teoría hormonal-neurotransmisora intenta esclarecer cómo es el mecanismo existente de las hormonas, de los neurotransmisores y de sus receptores. Efectivamente la teoría hormonal-neurotransmisora no sólo nos puede servir para conocer los procesos fisiológicos sino que además puede ayudarnos a intentar mejorar el rendimiento y prevenir los posibles diagnósticos hormonales, siendo uno de los propósitos de este trabajo el de intentar describir cómo son y cómo se justifican la leyes generales en las que se basa este tipo de sistemas todos ellos a partir del ejercicio físico, de la información sobre la capacidad de adaptación de nuestro cuerpo y de la intervención con la modificación del equilibrio biológico o homeostático; la interconectividad de estos distintos factores es la que hace escapar de la homeostasis.
Palabras clave: Hormonas, neurotransmisores, receptores, ejercicio físico, homeostasis, adaptación.
1. Introducción
Entender el hecho como trabaja en lo que es la interrelación de qué son las hormonas, los neurotransmisores o sus receptores es una de las facetas más complejas a las que hoy en día se enfrenta la fisiología. Durante estos años la investigación científica en neurociencia y en endocrinología han proseguido mucho, pero queda mucho por saber, con una especial atención en cómo son los diferentes procesos mediante interrelaciones de la teoría hormonal-neurotransmisora que tienen lugar en nuestras prácticas deportivas y con ello ser capaces de determinar como pueden llegar a influir en función de nuestros procesos de salud física y de salud psicológica.
La teoría hormonal-neurotransmisora se encuentra sustentada por unos principios que permiten explicar cómo son el funcionamiento de las hormonas y neurotransmisores en nuestro organismo a partir del ejercicio físico, o de la intervención externa que nos permiten ir dermalizando estos procesos. Esta teoría sólo la podemos llegar a entender si tenemos voluntad de entenderla como una forma de control de hormonas dinámico y no estático, porque puede llegar a ser una forma de control que evoluciona y también que puede llegar a interferir hormonaal.
2. Leyes Generales del Control Hormonal y Neuromediador
La teoría es posible gracias a la existencia de varias leyes que hacen referencia al funcionamiento de las hormonas y neurotransmisores. Veamos las leyes más relevantes.
2.1. Ley del movimiento básico y acción hormonal
El primer precepto de la teoría afirma que cuando las hormonas y los neurotransmisores van a hacer su trabajo, la condición previa es la existencia de un nivel mínimo de actividad física. Una actividad física de esta naturaleza la tienen que adquirir especialmente las piernas, ya que dicha zona del cuerpo, cuando se mueve, le ayuda a poder activar a los sistemas circulatorios: sanguíneo y linfático. Sin una circulación, los mensajeros químicos no pueden hacer el trabajo, pues no pueden ir hacia sus receptores.
Un ejemplo de la existencia de este movimiento básico que todas las personas tenemos que aprender y que, además, es el punto de partida del inicio de las actividades físicas más exigentes, como la carrera, la natación o el yoga podríamos encontrar la actividad física de recorrer entre 6 a 10 km o hacer entre 50 y 100 sentadillas, éstas sin pesas.
2.2. Ley de la sensibilidad del receptor versus de la producción hormonal
El segundo principio de la teoría dice que lo importante es mejorar la sensibilidad de los receptores por encima de producir hormonas y neurotransmisores. Es más eficaz que el cuerpo produzca una cantidad moderada de hormonas y neurotransmisores, pero que las mismas sean más eficaces a la llegada de los receptores.
Tampoco es necesario el exceso de hormonas. Si forzamos al cuerpo a que produzca hormonas y neurotransmisores en exceso, el efecto contrario puede ser que los receptores se vuelvan menos sensibles, disminuyendo su efecto. Tomemos el cortisol como un ejemplo que ilustra de manera especial este precepto. Este es un tipo de hormona que puede ser producido en situaciones de estrés, pero que, en dosis excesivas durante mucho tiempo, puede tener efectos negativos para la salud y el bienestar.
2.3. Ley de restauración de la sensibilidad del receptor.
El tercer principio dice que los receptores recuperan su sensibilidad cuando ya no encuentran una hormona o un transmisor durante un tiempo suficientemente largo. Por ejemplo, cuando deja de tomar un medicamento neurotransmisor o cuando deja de tomar un medicamento hormonal.
El cuerpo tiene una capacidad asombrosa para autoadaptarse, y si te tomas un descanso de una determinada hormona, tus receptores volverán a ser sensibles a ella. Esto es importante para mantener la norma, porque si la exposición es constante, los receptores se adaptan y también “se desvanecen”.
2.4. Ley del período de adaptación del cerebro
El cuarto principio dice que el período de tiempo durante el cual nuestro cerebro apenas comienza a adaptarse a un cambio de estilo de vida, por ejemplo, al inicio de un programa físico, es de 14 a 16 días. Es decir, si hacemos algo durante menos de 14 a 16 días, no se puede llamar adaptación, sino solo una fluctuación de nuestro cuerpo en una dirección u otra en relación con las nuevas condiciones de nuestra vida.
Los datos sobre el tiempo de adaptación fueron importantes debido a que en las primeras semanas de entrenamiento en cualquier programa físico, nuestro cuerpo puede reaccionar de una manera muy singular: por ejemplo, en forma de aumentos hormonales o, por el contrario, caídas, que son no es un reflejo de una adaptación real, sino más bien un proceso de adaptación. Por lo tanto, si el cuerpo cambia estos días, por ejemplo, en las primeras semanas de algún programa perdió mucho peso, muchas veces este resultado es a corto plazo, posteriormente puede alcanzar una meseta o incluso un retorno, porque su logro no fue una consecuencia de la adaptación, pero fue una consecuencia de algo del aumento hormonal.
2.5. Ley de la normalización y la peligrosidad de los picos hormonales
El quinto principio de la teoría postula que, tarde o temprano, los picos antinaturales en la liberación de hormonas y neurotransmisores tienden a ser registrados por el sistema como parte de la norma. Este fenómeno puede llevar a que un nivel de fondo "habitual" de estas sustancias sea percibido como insuficiente o peligroso, lo que induce al cuerpo a buscar un retorno a los picos hormonales, a menudo mediante el uso de sustancias externas como drogas o estimulantes.
Este proceso puede "contaminar" el cerebro, el sistema nervioso y hormonal, creando una dependencia hacia el estado de hiperestimulación. Esta dependencia puede ser difícil de revertir, ya que el cuerpo se acostumbra a los altos niveles de estas sustancias y busca replicarlos. En consecuencia, la recuperación de la homeostasis y la regulación natural del sistema puede tardar años, y el "retiro" de estos picos hormonales no cuenta con mecanismos eficaces para restaurar el equilibrio rápidamente.
3. Implicaciones prácticas y aplicaciones
Las leyes generales de control hormonal y neuromediador tienen amplias implicaciones tanto en la salud física como mental. El ejercicio físico regular, especialmente aquel que involucra movimientos grandes y repetitivos como caminar, correr o realizar ejercicios de fuerza, puede desempeñar un papel crucial en la regulación de las hormonas y neurotransmisores. Además, comprender la importancia de la adaptación gradual y la sensibilidad del receptor puede ser útil en la creación de planes de entrenamiento que optimicen los efectos hormonales sin inducir un sobreesfuerzo.
Por otro lado, la teoría también sugiere que el abuso de sustancias, ya sean fármacos, esteroides, drogas recreativas o incluso el exceso de ejercicio, puede tener efectos devastadores sobre la homeostasis hormonal. Los trastornos relacionados con el sistema nervioso y hormonal, como la disfunción adrenal, los trastornos del ánimo y los problemas metabólicos, pueden surgir como consecuencia de un abuso crónico de intervenciones que alteran los niveles hormonales.
4. Conclusiones
La teoría hormonal-neuromediadora ofrece una comprensión profunda de cómo las hormonas y neurotransmisores interactúan con el sistema nervioso y cómo estos procesos pueden ser regulados a través de la actividad física y la adaptación gradual. Al entender las leyes generales de control de hormonas y neuromediadores, es posible mejorar el bienestar físico y mental, optimizar el rendimiento deportivo y prevenir trastornos relacionados con el desequilibrio hormonal.
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